Creé Una App Para Acabar Con Los Entrenadores y Hoy Tengo Dos
Monté una app para que no necesitaras entrenador. Diez años después acabé con la rodilla desgastada y entrenando con dos. Esto es lo que aprendí.
En 2012 monté una empresa para que no necesitaras entrenador.
Hoy pago a dos entrenadores personales.
Déjame que te explique qué pasó por el camino.
La empresa se llamaba Mammoth Hunters. La premisa era simple: te hacíamos muy fácil entrenar.
No necesitabas gimnasio.
No necesitabas material.
No necesitabas a nadie.
Solo veinte minutos al día.
Una app te daba la sesión guiada. Un entrenador personal dentro del móvil.
Estuvimos diez años. Y durante todo ese tiempo yo entrené así, prácticamente siempre solo, convencido de que aquello era suficiente.
Entonces…
¿Cómo acaba el creador de una app para sustituir al entrenador pagando a dos entrenadores personales?
No fue una conversión de un día para otro.
Cuando empecé, creía que sabía casi todo lo que había que saber sobre entrenamiento.
En Mammoth teníamos a entrenadores profesionales detrás, asesorando. Pero yo no apreciaba de verdad lo que aporta tener a una persona experta mirándote sesión tras sesión.
Déjame que te cuente cuándo lo entendí.
En el gimnasio al que iba, a menudo coincidía con un entrenador que preparaba a unos chavales que jugaban a fútbol. Mientras yo hacía mi sesión, lo miraba de reojo.
Y lo que hacía me fascinaba.
Iba corrigiendo cosas mínimas, casi invisibles. “En ese movimiento no has activado bien el glúteo.” “Cuidado, si colapsas así la rodilla, dentro de unos años vas a tener un problema.”
Detalles y detalles.
Pero poco a poco los chavales mejoraban su técnica, se hacían más fuertes y, sobre todo, más eficientes en su movimiento.
Estos son los mismos detalles que hoy me dan mis entrenadores de ENSO Movers, y ahora Lucas Leal. “Vigila la muñeca”, “mantén el codo recto”, “no curves la espalda”.
Y aquí está la idea que quiero que te lleves.
Solemos pensar que hacer un ejercicio es mover un peso. Ir de un punto a otro. Levantar algo y bajarlo.
Y en la vida real es así. Cuando coges una caja del suelo, solo quieres mover la caja.
Pero entrenar no es eso.
Entrenar es optimizar ese movimiento.
Es preguntarte cómo vas a ganar más fuerza, cómo vas a ser más eficiente en ese gesto, cómo vas a activar los músculos que toca sin sobrecompensar con los de al lado.
Y eso, tú solo (ni siquiera frente al espejo), no lo ves.
Al menos yo no lo veía.
¿Y sabes cómo lo sé?
Porque después de todos estos años entrenando he terminado con un desgaste en el cartílago de la rodilla, causado por desequilibrios musculares que se fueron acumulando sesión tras sesión.
Nunca sabré si me lo habría podido evitar.
Pero sí sé que entrené muchos años sin que nadie mirara.
El otro día, hablando con Iñaki de la Parra, entrenador de élite de atletas de resistencia, me dijo una frase que se me quedó grabada: un ciclo de entrenamiento hay que mirarlo a cuatro años vista, como mínimo.
Yo estoy justo en la mitad de esos cuatro años.
Cuatro años que me he propuesto dedicar a una sola cosa: mejorar la calidad de mi movimiento, para luego poder apretar de verdad.
Y eso solo lo puedo hacer con un entrenador.
No te estoy diciendo que necesites un entrenador a tu lado en cada sesión.
No hace falta.
Te estoy diciendo que busques buen asesoramiento en la medida en que puedas.
Puede ser una vez al mes. Puede ser remoto o presencial. Puede ser, simplemente, alguien que de vez en cuando mire cómo haces los ejercicios y te corrija.
Si entrenas con alguien de confianza y los dos tenéis criterio, podéis revisaros mutuamente.
O puedes seguir un programa bien estructurado, pensado por un buen profesional.
Por aquí, por el podcast, han pasado unos cuantos.
Fito Florenza y su programa Camino del cambio.
Edu Barrecheguren y su programa DOCE.
Si lo tuyo es correr, tienes a Luis de la Águila.
Si quieres ganar rango de movimiento, ENSO Movers.
Cualquiera de estas opciones es mejor que entrenar a ciegas, como hice yo durante diez años.
Y si esto es un tema que te apasiona, si quieres ir un paso más allá y formarte tú mismo a fondo, ahí es donde entra uno de los patrocinadores del podcast.
ENFAF es la Escuela Nacional de Formación en Actividad Física y Fitness. Forman a los profesionales que tienen justo ese ojo que a mí me faltó: entrenadores, dietistas y gente de la salud, con base científica de verdad. Algunos de sus profesores ya los conoces de mi podcast, como Álex Yáñez o Lucía Aguado.
Si quieres saber más sobre ENFAF, mira este enlace:
Pero seguro que a estas alturas me dices: “ChatGPT ya me hace las rutinas”.
Tienes razón. ChatGPT puede escribirte una rutina decente en treinta segundos.
Pero hay algo que ni ChatGPT ni ninguna app que yo monte van a hacer por ti. Y de eso va el próximo correo.
Nos vemos ahí.
Oriol
P.D. Tardé diez años y una rodilla en entender una cosa: la confianza sin criterio se acaba pagando. Casi siempre, tarde.


