Yo Soy El Culpable De Tu Tu Inflamación
Mi trabajo es contarte siempre lo más nuevo. Pero cada vez creo que es mejor no distraerse y centrarse en los fundamentales.
¡Feliz miércoles!
El domingo te prometí que hoy te desvelaría mi último descubrimiento sobre los problemas de salud.
Aquí va:
¡Yo soy el problema!
¿Por qué?
Mi trabajo consiste en buscar el nuevo estudio científico, el nuevo experto que va a cambiar la forma en que entendemos la salud.
Pero últimamente me estoy replanteando si lo que hago es positivo o no.
Porque la información puede ser una arma de doble filo.
Saber demasiado nos puede producir dos efectos negativos tanto por “parálisis por análisis” como por “La sobrecarga de intervenciones”.
Te lo digo por experiencia propia.
Yo he sufrido de ambas.
Y lo mismo le pasa a muchísima gente que sufre de inflamación crónica de bajo grado.
Y no son pocas.
Según la Dra. Irene Sendino, 2 de cada 3 personas tienen algún marcador de inflamación.
El problema de esta patología es que no tiene síntomas claros y muchas veces pasa desapercibida.
Uno se encuentra mal, con malas digestiones, a lo mejor siente dolor o fatiga, pero no tiene diagnóstico.
Y como nadie le dice qué tiene que hacer, empieza a buscar e investigar por redes.
Alguien le dice que el ayuno es la solución. Y pasa a comer una vez al día.
Otros que todo se soluciona con la keto. Y se apunta al keto reto.
O le dicen que lo peor del mundo es la luz artificial. Y se compra un panel de luz roja.
Luego está el que le dice que tiene que entrenar fuerza o HIIT o cardio o pilates… y ya lo ves apuntado a un gimnasio agotándose.
Y claro, no sea que el problema sean los tóxicos, y se compra sartenes nuevas.
No te rías, que esta persona fácilmente podrías ser tú.
Sé de buena tinta que muchos y muchas de los que leéis esta newsletter tenéis este perfil obsesivo investigador.
(Yo lo tengo.)
Y la triste realidad es que, muchas veces, haciendo todo esto no se soluciona nada.
Y aquí es donde entra Irene.
Lo que Irene me ha enseñado (y lo que ella ve cada día en consulta) es que:
El problema de la mayoría de las personas no es falta de información. Es exceso de intervención sin orden.
Fíjate en estos dos ejemplos. Son contraintuitivos (me los contó Irene en la entrevista que sale el viernes).
El detox hepático
Muchas personas, cuando quieren “limpiar” su cuerpo, empiezan por el hígado. Batidos verdes, suplementos depurativos, ayunos específicos.
Suena lógico.
El problema es que los tóxicos que el hígado moviliza van al intestino. Y si el intestino no está en condiciones de gestionarlos, los reabsorbe y terminas más intoxicado que antes.
El orden correcto es el contrario: primero el intestino, luego el hígado.
Pero nadie te lo dice porque los batidos detox venden mejor que “arregla primero tu digestión.”
El entrenamiento de fuerza
El entrenamiento de fuerza es probablemente la intervención más potente que existe para la salud a largo plazo.
Lo defiendo a ultranza.
Pero hay un matiz que casi nadie menciona.
Si tu sistema nervioso está en alerta constante (por estrés crónico, por falta de sueño, por exceso de carga vital) el entrenamiento de fuerza suma más estrés fisiológico en vez de generar beneficio.
Tu cuerpo no distingue entre el estrés del trabajo y el estrés del gimnasio.
El orden correcto es bajar estrés y luego entrenar.
Esto es el que te conté el domingo. Yo hacía keto, fuerza, HIIT, suplementos, ayunos.
Todo bien hecho.
Todo bien intencionado.
Y mis riñones sobretrabajando porque el exceso de proteína, creatina y entrenamiento generaba más carga alotática de la que mi fisiología podía gestionar en ese momento.
La solución, para mí, fue bajar la carga total antes de añadir más herramientas encima.
¿Qué tienen en común estos ejemplos?
Que en los dos casos, las intervenciones eran correctas.
El problema era el orden y la cantidad, no la intención.
Irene lo resume mejor que yo: entre el 70 y el 80% de los pacientes que llegan a su consulta haciendolo “todo bien” no necesitan añadir nada. Necesitan reordenar lo que ya tienen.
El cuerpo no mejora porque acumules más intervenciones saludables. Mejora cuando las haces en el orden correcto.
El viernes sale la segunda entrevista con Irene y nos explicará la jerarquía biológica que aplica en consulta: primero el sistema nervioso, luego el sueño, luego la digestión, luego el movimiento, luego las herramientas específicas.
Preparaos. Es una de las entrevistas más potentes que he grabado.
Y si todavía no estás en el grupo de WhatsApp de la Semana sin Inflamación, este es el momento.
La semana que viene, Irene estará ahí cada día dando las bases para empezar.
Sin protocolos imposibles.
Sin acumular más cosas.
Con orden.
Es gratis.
Un abrazo,
Oriol
P.D. Sigo creyendo que la información importa. Que el conocimiento cambia vidas. Pero creo que mi trabajo no es darte más cosas que hacer. Es ayudarte a entender cuáles de las que ya haces tienen sentido, en qué orden, y sobre qué base. Eso es lo que Irene hace en consulta. Y lo que intentaremos hacer juntos la semana que viene.



Gracias ¡