Tu patrimonio tiene que ser mayor que todo el dinero que has ganado en tu vida
La fórmula matemática que separa a los ricos de los que viven al día. Es tan simple que parece obvia, pero tan contraintuitiva que casi nadie la aplica.
¡Feliz domingo!
La semana pasada te conté mi propósito de año nuevo: ganar más dinero.
Hoy quiero darte algo más concreto.
Un camino para conseguirlo.
Es una sencilla fórmula matemática que cambió completamente mi manera de entender la riqueza.
Es tan simple que cuando la lees piensas: “Obvio.”
Pero es tan contraintuitiva en la práctica que la mayoría de la gente nunca la aplica.
La fórmula es esta:
Tu patrimonio total tiene que ser mayor que todo el dinero que ha pasado por tus manos.
Supongo que te has quedado igual.
Ningún momento ‘ajá’ que lo cambia todo.
Esto es lo que acostumbra a pasar con las buenas ideas.
Ya sabes que yo huyo de las soluciones mágicas y prefiero las respuestas profundas y meditadas.
Este es un claro ejemplo.
Déjame que te lo desmenuce.
1) El dinero que ha pasado por tus manos
Esto es fácil de entender.
Es la suma de todo lo que has cobrado en tu vida: salarios, bonos, herencias, regalos de bodas, esa lotería de 20€ que ganaste una vez, el dinero que te dieron tus padres para la universidad, todo.
Si empezaste a trabajar a los 22 años y ahora tienes 40, y has cobrado una media de 30.000€ netos al año, el dinero que ha pasado por tus manos es de unos 540.000€.
Simple, ¿no?
Ahora viene la parte interesante.
2) Tu patrimonio total
Esto ya es más complicado de calcular. Es el valor de todos los activos que tienes ahora mismo menos las deudas.
Los activos son:
Dinero en el banco (cuentas corrientes, ahorros)
Inversiones (fondos, acciones, ETFs, criptomonedas)
Tu vivienda (lo que sacarías si la vendieras HOY)
Otros bienes (coche, moto, esa colección de vinilos vintage)
Menos todas las deudas que tienes:
Lo que te queda por pagar de la hipoteca
Créditos del coche
Tarjetas de crédito
Préstamos personales
Por ejemplo, si tu casa vale 300.000€ pero aún debes 150.000€ de hipoteca, el patrimonio real que tienes en tu vivienda son 150.000€.
¿Me sigues?
Bien. Porque aquí es donde viene la revelación.
La magia (o la tragedia) del resultado
Volvamos a la fórmula:
Tu patrimonio total tiene que ser mayor que todo el dinero que ha pasado por tus manos.
Si has cobrado 540.000€ a lo largo de tu vida, tu patrimonio debería ser superior a 540.000€.
Y aquí es donde la mayoría de la gente piensa: “Imposible.”
Porque argumentan, correctamente, que gran parte del dinero que ganas lo destinas a gastos que no acumulan patrimonio: comida, alquiler, viajes, ropa, Netflix, ese gimnasio al que ya no vas pero sigues pagando...
Y tienen razón.
Pero justamente ahí está el secreto de la riqueza.
El efecto compuesto que te da la inversión.
Hacer que tu dinero trabaje para ti mientras duermes.
Y antes de que pienses “esto es solo para ricos”, déjame contarte dos casos reales que conozco de primera mano que muestran el secreto de esta fórmula..
Un caso es el de María (nombre falso), el otro es mi socio Job.
María es inmigrante. Llegó a España sin papeles y sin nada. Se puso a trabajar limpiando casas, entre ellas la de unos familiares míos.
Con el tiempo fue progresando y pasó a cuidar a una persona mayor.
Ya te puedes imaginar que María no cobraba mucho. Poco más del mínimo legal.
Pero María tenía una mentalidad de ahorro y de riqueza. A pesar de tener un sueldo bajo, ahorraba.
Ahorraba bastante más que gente que gana el doble que ella.
A los pocos años aprovechó lo que tenía ahorrado aquí para comprar un piso en su país natal que alquiló.
Unos años después se compró el segundo que también alquiló.
El resultado es que ahora tiene dos propiedades generando ingresos pasivos. Vive con su novio y ya están pensando en comprar la tercera propiedad.
Todo esto limpiando casas y cobrando el mínimo legal.
Luego tenemos a mi socio Job, que cobra MUCHÍSIMO más. Pero le gusta vivir intensamente. Y vive al día sin conseguir ahorrar.
Justo antes de navidad Job me dijo “Me acabo de dar cuenta de como yo mismo me hacía trampas al solitario. Este es el año que más he cobrado de mi vida pero en mi cuenta bancaria hay menos dinero hoy que hace 1 año”.
Yo era como Job.
No exactamente igual, pero el patrón era muy parecido:
Creé una empresa.
Levanté capital.
Generé negocio…
Y cuando la cerré me quedé con 0€ en mi cuenta corriente y el banco persiguiéndome. En 10 años no había acumulado ni un céntimo de patrimonio.
El dinero entraba y salía sin un plan real de acumulación y multiplicación.
Y aquí es donde el problema nos transciende a Job y a mí.
¿Cuánta gente vive en esta carrera de la rata?
¿Cuánta gente ve pasar dinero por sus manos y lo quema?
Sinceramente creo que tendríamos que haber tenido en el colegio clases sobre esto.
Sobre cómo ahorrar. Sobre el valor del efecto compuesto a largo plazo. Sobre cómo no hacernos dependientes del dinero. Sobre cómo el dinero puede ser una herramienta para la libertad, no una cadena.
Pero no nos lo enseñaron.
Y la mayoría de nosotros reproducimos los patrones financieros de nuestros padres sin cuestionarlos.
No se trata de dejar de disfrutar la vida.
Se trata de entender que cada euro que ganas puede tomar dos caminos:
Camino 1: Se consume y desaparece.
Camino 2: Se convierte en un activo que trabaja para ti mientras duermes.
No todo tu dinero puede ir por el Camino 2. Obviamente necesitas comer, vivir, disfrutar.
Pero si el 100% de tu dinero va por el Camino 1, nunca tendrás libertad financiera.
Y la libertad financiera no es “ser rico”.
Es tener opciones. Es poder decir que no a proyectos que no te llenan. Es poder tomarte un año sabático si lo necesitas. Es poder ayudar a quien quieras ayudar.
Es tener margen de maniobra en tu vida.
El jueves publico la entrevista con Richard Gracia.
En ella hablamos largo y tendido sobre cómo cambiar los patrones tóxicos que nos impiden implementar esto.
Porque puedes entender la fórmula perfectamente y aun así no aplicarla.
Yo la entendí hace años. Pero no la apliqué de verdad hasta que trabajé mis bloqueos internos con el dinero.
Esos bloqueos de los que te hablé la semana pasada.
La semana que viene te cuento qué cambios específicos hice en mi vida para pasar de entender la teoría a vivirla en la práctica.
Para terminar hoy, te dejo con una pregunta:
¿Cuál es tu ratio actual?
Si sumas todo lo que has cobrado en tu vida y lo comparas con tu patrimonio actual, ¿en qué porcentaje estás?
¿10%? ¿50%? ¿150%?
No hace falta que me lo digas. Pero sí que lo sepas tú.
Porque no puedes cambiar lo que no mides.
Un abrazo, Oriol
P.D.: Job se dio cuenta de las trampas que él mismo se hacía al realizar el programa Libertad Financiera 360 de Richard Gracia. Nos pidió recomendarlo, pero le dijimos que nunca recomendamos nada que no hayamos probado nosotros mismos. Job se lo ha tomado muy en serio y en poco tiempo empezará a invertir para construir esa 'vida rica' que le permitirá hacer lo que más le gusta: viajar. Por eso te lo menciono, porque ya he visto de primera mano cómo lo está transformando.


