Por Qué no "Mola" Hablar de Dinero
El tabú cultural del dinero en España nos está empobreciendo. Te cuento por qué decir "quiero ganar 10 veces más" me beneficia enormemente, aunque muchos piensen lo contrario.
¡Feliz martes!
El domingo te mandé un correo donde te contaba dos patrones tóxicos que nos mantienen atrapados financieramente.
Hoy vamos con otros dos patrones.
Y especialmente con el tercero, que es el núcleo del problema cultural en España.
Pero antes, déjame contarte algo que pasó en mi comunidad.
El domingo te mencioné un mensaje que dejó uno de los miembros:
“la gran mayoría no somos personas emprendedoras ni autónomos que puedan crecer empresarialmente mucho más o que simplemente no quieran asumir más cargos, lo que implica más dinero, pero menos tranquilidad, sino, personas trabajadoras con un salario. Y que aunque ese salario te permita tener ahorros, para que éstos prosperen, necesitas dedicarles tiempo y riesgo y sinceramente, quizá no compense todo tú tiempo y riesgo para el rendimiento que le puedas sacar.”
Pues otra persona de la comunidad respondió
Fue una gran conversación, hecha desde el respeto donde cada cuál aportó su visión e hizo crecer al resto (o al menos a mí).
Pero vayamos al grano.
Patrón 3: “Decir en alto que quieres ganar más no es cool”
Esta frase viene del mensaje de mi comunidad que te compartí ayer:
“El hecho de que digas en alto que este año quieres ganar diez veces más, pienso que no te beneficia en absoluto. Que es honrado, sí, pero son de esos temas que siguen siendo tabú. Y que decir en alto que quieres ganar más dinero, no es cool.”
Tiene toda la razón.
En España, hablar abiertamente de dinero no es cool.
Te juzgan. Te señalan. Te tachan de materialista, de superficial, de ultra capitalista.
Eso es exactamente lo que nos mantiene pobres.
Pero esta relación tóxica no es universal.
Yo viví cinco años en Estados Unidos y allí descubrí la alfabetización financiera:
Cualquier trabajador tiene sus fondos indexados
Una parte del bonus es en acciones de la empresa
Se habla abiertamente de salarios, inversiones, patrimonio
Los niños aprenden sobre interés compuesto en el colegio
Y no solo en EEUU.
En Japón, en China, en la India, en toda Asia, cuando dos personas empiezan una relación, se preguntan abiertamente cuánto gana cada uno.
Ellos tienen muy claro que en la decisión de encontrar pareja también es importante saber si esa persona podrá aportar los recursos necesarios para criar a los hijos.
Y nosotros nos escandalizamos al leer esto.
“¡Todo tiene que ser puro! ¡Hablar de dinero embrutece!”
Y fíjate en los resultados:
España:
Apenas el 30% de la población invierte
La mayoría mantiene sus ahorros en cuentas corrientes perdiendo poder adquisitivo cada año
Tasa de ahorro promedio: 5-8%
La educación financiera brilla por su ausencia
EEUU:
Más del 60% de la población invierte
Cultura de inversión desde jóvenes
Tasa de ahorro promedio: 12-15%
Fondos de pensiones privados robustos
¿Consecuencia?
El patrimonio medio de un estadounidense es 3-4 veces mayor que el de un español con ingresos similares.
No es que los estadounidenses sean más inteligentes. Tienen sus propios demonios. Son unos malgastadores y mucha gente vive de crédito al límite el abismo financiero. Pero no tienen el tabú del dinero que nos paraliza a nosotros.
Por cierto,
¿Sabías que los problemas financieros están detrás de la mayoría de divorcios?
A lo mejor los tres mil millones de Asiáticos no están tan equivocados…
El tabú del dinero nos mantiene pobres
Y aquí viene el cuarto patrón, que está íntimamente relacionado con el tercero.
Patrón 4: “Exponerte a juicios no te beneficia”
“Hablar de dinero activa jerarquía, identidad y miedo y pienso que exponerte a juicios morales no te beneficia. Da igual si eres honrado o no, el juicio igualmente aparece.”
Esta es la más triste de todas.
Porque es verdad.
Pero…
¿Cuál es la alternativa?
¿No decir lo que quieres por miedo a la opinión de otros?
Esto se llama autocensura.
Cuando decidí hablar tan abiertamente de dinero y anunciar que quería ganar 10x más sabía a lo que me exponía.
Pero tenía varias buenas razones para hacerlo.
Para empezar, me compromete públicamente:
Cuando dices algo en voz alta, especialmente en público, tu cerebro lo toma más en serio y ese compromiso genera presión para ser coherente.
También era una manera de forzar una conversación incómoda pero necesaria.
Me atrevo a decir que todos, secretamente, queremos ganar más dinero.
Pero la mayoría no lo dice.
Justamente para evitar ser juzgados.
Tanto el juicio de otros como el juicio propio.
Muchos hasta se autoengañan diciendo que no lo desean.
¿Eres uno de ellos?
Responde a estas preguntas:
¿Nunca has soñado en un viaje increíble?
¿No quieres ofrecer lo mejor a tus hijos?
¿No desearías tener más tiempo para disfrutar de tu familia o de tus aficiones?
Esto se consigue más fácilmente con dinero.
La realidad es que vivimos en un mundo donde el dinero es el gran facilitador de todo.
El problema es que cuando yo digo abiertamente lo que otros piensan en secreto genero juicio, pero en general es el juicio de la envidia o el del ideólogo intransigente.
El juicio de estos no me importa.
Pero para muchos otros escuchar esto les genera curiosidad: ¿por qué? ¿cómo hacerlo? ¿a qué precio?
Esta curiosidad genera reflexión y autoconocimiento.
Richard dice algo en la entrevista que me impactó:
“Invertir no es arriesgado si sabes lo que estás haciendo. Lo arriesgado es no tener ni idea y confiar en que todo saldrá bien sin hacer nada.”
Lo mismo aplica a hablar de dinero:
No es arriesgado hablar abiertamente de finanzas. Lo arriesgado es mantener el silencio y perpetuar la ignorancia.
Y hay algo más que Richard menciona y que es demoledor:
“La inflación real en España no es el 2% que nos dicen. Es del 7-9%. Si mantienes tu dinero en el banco ‘sin riesgo’, te estás empobreciendo un 7% cada año. ESO es el verdadero riesgo.”
Y no hace falta que nos venga ningún experto a contar esto, ¿verdad?
¿Cuánto ha subido tu cesta de la compra en los últimos años?
¿Quién se puede permitir alquilar un piso en Madrid o Barcelona ahora?
La inflación real la vivimos todos los días. Pero nadie habla de ella abiertamente.
Entonces, ¿cuál es el mayor riesgo?
¿Hablar de dinero y exponerte al juicio?
¿O callarte y empobrecerte silenciosamente año tras año?
Si estás listo para ver tus puntos ciegos, Richard tiene una clase gratuita de 30 minutos donde explica exactamente cómo desmantelar estos patrones.
Allí aprenderás como superar esta mentalidad de “no es cool”, “te van a juzgar”, “no compensa el tiempo” que te está limitando como persona.
[Accede aquí a la clase gratuita]
Un abrazo,
Oriol
P.D.: Por cierto, mientras tú te preocupas por lo que piensan los demás y si te juzgarán o no, ellos no están pensando en ti en absoluto. Están ocupados viviendo sus propias vidas.
El juicio que más te limita no es el de los demás. Es el tuyo propio.




Seguramente quienes dejaran de seguirte por hablar de dinero y del propósito de querer ganar más dinero, vuelvan a preguntarte en la próxima década de los 30.
Muy interesante todo, gracias 😊