La mente del pez
Tienes la atención de un pez y la pirámide de salud invertida.
¡Feliz Domingo!
“Está Juan delante de una pecera, inmóvil, mirando a un pez como si le estuviera leyendo el alma.
Sin mover la cabeza, solo los ojos:
mira a la derecha… y el pez se va a la derecha.
Mira a la izquierda… y el pez le sigue.
Arriba… el pez arriba.
Abajo… el pez abajo.
Llega Pepe y le pregunta:
—¿Qué haces?
Juan responde:
—La mente superior controla a la mente inferior.
Pepe se queda un segundo procesándolo:
—Interesante. Déjame probar.
Se planta delante de la pecera y se queda mirando al pez con una concentración feroz.
Pasan unos segundos. Luego un minuto. Luego dos.
De golpe, Pepe se pega al cristal, con los labios en “O”, y empieza a boquear en silencio.
Juan sorprendido pregunta:
—¿Qué haces ahora?
—La mente superior controla a la mente inferior.”
El pasado jueves me acordé de este chiste después de entrevistar a Tony Rham, en una conversación donde nos adentramos en la gran crisis de atención que padecemos.
Tony mencionó un estudio de 2015 de Microsoft donde se mostró que el tiempo de atención medio había bajado de los 12 a 8 segundos.
Un 50% menos.
La misma capacidad de atención que un pez de colores.
Esto era en 2015.
En 2026…
—La mente superior controla a la mente inferior.
Más allá de esta anécdota inquietante, Tony comentó que la solución a este problema es higiene digital y atención plena.
Si friegas los platos, friega los platos. Si hablas con un amigo, habla con tu amigo. Si sales a caminar, camina.
Sin más.
No es necesario pasarse 20 minutos al día en la posición del loto haciendo Ohm y mucho menos irse diez días a sufrir miserablemente en un retiro de silencio.
Me pareció un mensaje potente justamente por su sencillez. Y muy aplicable al resto de nuestra salud.
Porque para estar bien de verdad, lo único que necesitas es hacer cuatro o cinco cosas: dormir, moverte, comer alimentos reales, pasar tiempo en la naturaleza y cultivar relaciones que te nutran.
No hay más misterio.
No hay secreto oculto que los expertos te estén escondiendo.
Si no tienes esto resuelto, nada de lo demás importa.
Ni el omega 3, ni el magnesio, ni la cúrcuma de cultivo biodinámico con absorción liposomal. Tampoco los paneles de luz roja, las duchas frías o esa máquina de hipoxia intermitente de 3.000€.
Demasiada gente está poniendo el tejado antes que los cimientos, dedicando tiempo y energía a intervenciones de segundo o tercer nivel.
Es lo mismo que te conté la semana pasada con el aceite de oliva: no te gastes un dineral en suplementos si usas un aceite cutre cada día. ¡Has invertido la pirámide de prioridades!
Entender esto es fundamental y muy incómodo.
A mí, personalmente, me hace dudar de las grandes intervenciones mágicas que algunos invitados del podcast me cuentan. No porque no crea que sean válidas. Simplemente no son de primer nivel.
Hace tiempo, cuando empecé esta newsletter, escribí un artículo que considero fundamental para aprender a tomar decisiones. Te recomiendo que lo leas (si aún no lo has hecho). Es este:
Que tengas un buen domingo.
Oriol
PD: Última semana que menciono el descuento del aceite de oliva virgen extra SUÏM.
Ecológico, regenerativo, sin PFAs
Usa el cupón ORIOLRODA y tendrás 5€ de descuento en su caja de 10L.
Si vas a invertir en tu salud, empieza por lo básico que usas cada día. Y si te sobra el dinero ya te comprarás la curcuma liposomada a 60€ el frasco.


