El Problema De Salir En Mi Podcast
Cuanto mejor eres en tu trabajo, más tiempo dedicas a tareas que no son tu trabajo. Te cuento por qué esto le pasa a casi todos los profesionales.
Buenos días,
Hoy he recibido un mensaje de Beatriz.
Está emocionada y abrumada al mismo tiempo.
Hace seis días publiqué su entrevista en el podcast.
Beatriz no es una persona famosa. No tiene redes sociales gigantes. No sale en muchos podcasts. Vive en el sur de Francia, tiene su consulta y se ha autopublicado un libro sobre dolor de espalda.
Pasó por Gente Interesante y…
¡BUM!
El vídeo de su entrevista se ha vitalizado en YouTube tiene (30.500 visualizaciones en 7 días y creciendo).
Y más de 176 comentarios de agradecimiento e interés
Pero lo más importante no pasó en YouTube sino en el teléfono de Beatriz.
Su agenda ha colapsado.
Mensajes por WhatsApp, formularios web, llamadas, Instagram.
¡Ya está agendando para finales de julio.!
En su mensaje me decía, con esa mezcla de alegría y agobio, que ya no daba abasto.
La paradoja cruel del profesional independiente
Lo que le está pasando a Beatriz no es nuevo. Es un patrón que llevo meses observando con cada terapeuta que pasa por el podcast.
Sale un terapeuta en una entrevista.
La entrevista resuena.
A los dos o tres días, le explotan las llamadas y los mensajes.
Gente como tú, que ha escuchado la conversación, ha conectado con la persona y quiere pedir cita.
Esto es éxito. Pero también es el principio de un problema operativo serio.
Porque casi ninguno de estos terapeutas tiene equipo detrás. No tienen secretaria. No tienen una clínica con cinco recepcionistas. Son ellos, su móvil, su agenda en Google Calendar y la mejor voluntad del mundo.
Pero no creas que este es un problema exclusivo de los terapeutas que salen en mi podcast.
Es el problema estructural de cualquier profesional independiente que da servicio uno a uno: psicólogos, fisios, nutricionistas, coaches, médicos privados, dietistas, podólogos, osteópatas.
Haz la cuenta. Si eres terapeuta, trabajas ocho horas al día y haces consultas de 50 minutos, podrías atender ocho pacientes diarios. En la práctica, nunca pasa. O trabajas más de ocho horas o pones menos de ocho consultas. Porque entre paciente y paciente tienes que responder mensajes, agendar, cancelar, reagendar, devolver llamadas.
Es una paradoja cruel:
Cuanto mejor eres en tu trabajo, más tiempo dedicas a tareas que no son tu trabajo.
Beatriz lo está descubriendo esta semana. Ella está dedicando horas a contestar WhatsApps y agendar visitas para julio. Tiempo que no está dedicando a lo que de verdad sabe hacer: ayudar a personas con dolor de espalda.
El centauro aplicado a la consulta clínica
A lo largo de los tres correos anteriores te he hablado del centauro. La idea es simple: humano + máquina supera a humano solo y a máquina sola, si cada uno hace lo que mejor sabe hacer.
Para Beatriz, esto significa una cosa muy concreta.
Las tareas mecánicas que la están saturando, son exactamente el tipo de cosas que una máquina puede hacer mejor que ella.
Lo que la máquina no puede hacer es ayudar al paciente.
Por eso la buena IA no sustituye al terapeuta. Lo libera de la operativa para que pueda dedicarse a lo que solo él puede hacer.
Centauro aplicado a la consulta clínica.
Y aquí entra Chatfuel
En el primer correo de esta serie te conté por qué he aceptado este patrocinio.
Es el momento de explicarte exactamente qué hace Chatfuel.
Chatfuel es una IA especializada en clínicas y consultas.
(Me patrocinan porque muchos de los que me leéis o escucháis sois terapeutas. Yo acepté porque estoy convencido que es una herramienta que os puedo ayudar).
Chatfuel se conecta con tu WhatsApp profesional, tu Instagram y tu web, y se sincroniza con tu calendario. Veinticuatro horas al día. Agenda citas. Manda recordatorios. Gestiona cancelaciones. Si alguien cancela, libera el hueco y reagenda. Si alguien te escribe a las once de la noche, le responde con la información correcta sin que tú tengas que estar al móvil.
Pero hay una novedad reciente que es la que me terminó de convencer.
Chatfuel ha integrado un asistente de IA llamado Co-worker que corre sobre Claude y hace lo que es más maravilloso de la IA: te monta las cosas sola.
Hasta hace poco, montar uno de estos sistemas requería configurarlo paso a paso: escribir las respuestas tipo, definir los flujos, decidir qué pasa cuando alguien cancela, cuando llega un mensaje fuera de horario, cuando alguien pregunta por precios.
Esto echaba para atrás a muchos profesionales que no tienen tiempo ni ganas de aprender a programar flujos de conversación.
Co-worker resuelve eso. Hablas con él como hablarías con un becario, le explicas tu consulta, y él te guía paso a paso con la configuración. Te pregunta lo que necesita saber, te propone las respuestas, te ayuda a montar el sistema.
Y hay un detalle que me parece especialmente potente. Cuando conectas tu Instagram, Co-worker analiza tus posts, tus chats, tus comentarios. No te configura un chatbot genérico. Te configura uno que conoce tu negocio, tu tono, tus pacientes, tu estilo.
Es literalmente lo que llevo cuatro correos describiendo. Un centauro en forma de producto.
Beatriz necesita algo así. No solo para liberar horas y aceptar más pacientes. También para poder atender bien a los que ya tiene, sin agotarse en el camino.
Si tu situación se parece a la suya, si eres terapeuta o profesional sanitario y has llegado a este correo con la sensación de que esto va de ti, hay un webinar gratuito preparado específicamente para los lectores de Gente Interesante. Explican cómo usar IA para multiplicar la facturación de tu consulta sin doblar tus horas de trabajo.
Con el código ORIOL tienes el primer mes gratis.
Para los que no sois terapeutas
Si has llegado hasta aquí seguramente ya lo has entendido.
La lógica del centauro aplica a cualquier profesión donde tu valor no está en ejecutar tareas mecánicas, sino en ser tú haciendo lo que sabes hacer. Y la pregunta que te he venido planteando durante toda la serie sigue siendo la misma:
¿Qué partes de tu trabajo podrían hacerse mejor con un sistema que tú diseñes?
¿Y qué vas a hacer con las horas que ganes cuando lo hagas?
Llevo cuatro correos contándote la misma idea desde ángulos distintos.
El primero te decía que la IA ya está cambiando el mercado laboral aunque no te hayas dado cuenta.
El segundo te avisaba de que la IA está diseñada para mentirte y que tienes que aprender a usarla con criterio.
El tercero te enseñaba mi flujo real, con Cristina y los 2.000€ que me ahorré.
Y este, el cuarto, te he presentad a Beatriz. Una terapeuta con un problema real, que tiene una solución real.
Pero al final lo que importa no es ni Beatriz, ni Chatfuel, ni mi flujo de podcasts.
Lo que importa es que estamos en un momento histórico donde la tecnología nos da herramientas para trabajar menos, ganar más y vivir mejor. La pregunta no es si las vas a usar. Es cuándo y cómo.
Nadie va a venir a hacerlo por ti.
Un abrazo,
Oriol
P.D. Esta es la última pieza de la serie patrocinada por Chatfuel. La próxima semana volvemos a la programación habitual, pero seguiré hablando de IA, lo haré desde el punto de vita más filosófico. ¿Estamos ante el ocaso de la humanidad?
P.P.D. En mio comunidad privada me han pedido los prompts y flujos de trabajo que uso en Claude Code. Esto lo publicaré en un correo solo para suscritores de pago




